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miércoles, 11 de enero de 2017

ECLESIASTÉS CAPÍTULOS 5 Y 6
Hoy retomamos Eclesiastés. Terminamos el año con el capítulo 5 y hoy reanudamos ese capítulo, en brevedad, para continuar con el 6.
 Quisiera repasar brevemente lo siguiente:
1. El autor: qohelet, la persona que convoca a la reunión. qohelet significa “el que convoca a llevar a cabo una reunión”, “el asambleísta”, “el que preside la reunión”, “el que dirige la palabra”. 
2. Eclesiastés es su nombre griego, cuya raíz se relaciona con “iglesia”, ecclesía”, “los convocados” o “la asamblea”. 
3. Un frase recurrente en Eclesiastés es, en el hebreo, hevel, cuyo significado es “soplo”, “vao”, “niebla”, “absurdo”, “inútil”, “transitorio”, “vacío”, “hueco”… El nombre de Abel, es de esta raíz, pasajero, transitorio… y su nombre, Abel, en Génesis se menciona en 5 versículos. Es muy breve su estadía en este planeta.  
4. “No hay nada nuevo bajo el sol” es otra frase. No tiene que ver con inventos o con la tecnología, sino con la naturaleza humana. El hombre es el mismo siempre, de acuerdo con la descripción de su creación y su conducta rebelde en contra de Dios. 
El ser humano es el mismo en toda cultura y en todo nivel socioeconómico. Está muerto en sus delitos y pecados y su comportamiento lo denota siempre. Lejos de Dios, y sin buscarlo, cae en perversiones. Por eso la frase: “No hay nada nuevo bajo el sol”.
5. El principio de interpretación ha de tener a Cristo en el centro de éste  de todos los libros del A.T. Por eso ahora tenemos a un nuevo qohelet, a un nuevo “predicador”, a alguien que llama a “su iglesia”, la convoca y quienes asisten, lo oyen y lo siguen son “sus llamados”. 
6. Este qohelet nuevo, el predicador Cristo, tiene una iglesia que lo proclama Rey de reyes y Señor de señores. 
La lealtad a él, de parte de sus seguidores está por encima de los reinos y gobiernos de este mundo. Reconocen y admiten, sus seguidores, que los reinos de este mundo pasarán, pero el reino de los cielos permanecerá por la eternidad, y luchan y se esfuerzan por extender el reino de Cristo y la adoración a él por todas partes del mundo, predicando el evangelio de Jesús a toda etnia, en toda nación. 
Pasemos a ver el capítulo 5, donde nos quedamos. 

GOBERNANTE RICOS Y OPRESIVOS
Eclesiastés 5:8-17 (DHH)
8No te sorprendas si en algún país ves que se oprime al pobre y que se hace violencia a la justicia y al derecho, porque a un alto oficial lo encubre otro más alto, y otros más altos oficiales encubren a estos dos. 9¡Y a eso se le llama progreso del país y estar el rey al servicio del campo!
7Si ves en una provincia oprimido el pobre, conculcados el derecho y  la justicia, no te extrañes de tal situación: cada autoridad tiene una superior, y una suprema vigila sobre todas. 8Con todo, sale ganando el país si el rey está al servicio del campo. BIBLIA DEL PEREGRINO
Eclesiastés 5:8-9 (NVI) 8 Si en alguna provincia ves que se oprime al pobre, y que a la gente se le niega un juicio justo, no te asombres de tales cosas; porque a un alto oficial lo vigila otro más alto, y por encima de ellos hay otros altos oficiales. 9 ¿Qué provecho hay en todo esto para el país? ¿Está el rey al servicio del campo?
10El que ama el dinero, siempre quiere más; el que ama las riquezas, nunca cree tener bastante. Esto es también vana ilusión, 11porque mientras más se tiene, más se gasta. ¿Y qué se gana con tener, aparte de contemplar lo que se tiene? 12El que trabaja, coma poco o mucho, siempre duerme a gusto; al rico, en cambio, sus riquezas no lo dejan dormir. 13Una cosa realmente lamentable he visto en este mundo: que el amontonar riquezas va en perjuicio de su dueño, 14pues un mal negocio puede acabar con toda esa riqueza, y si él tiene un hijo, ya no tendrá después nada que dejarle. 
15Y tal como vino a este mundo, así se irá: tan desnudo como cuando nació, y sin llevarse nada del fruto de su trabajo. 16Esto es realmente lamentable: que tal como vino al mundo, así también se irá. ¿Y qué sacó de tanto trabajar para nada? 17Para colmo, toda su vida se la pasó en tinieblas, y con muchas molestias, dolores y resentimientos.

5.8 Habla de la opresión, represión y explotación. Quienes explotan, oprimen y reprimen son, aquí, los gobernantes. Y al ver este panorama, el Eclesiastés dice: no te sorprendas, porque hay una cadena de mando, pero por sobre todas ellas, una autoridad suprema. No dice cuál, pero se entiende que es Dios. 
Eclesiastés, recordemos, habla desde el pesimismo, y una realidad que contempla los sucesos como un absurdo. Es absurdo codiciar la riqueza, como si el dinero fuese la fuente de paz y lo que le diere significación a la vida. 
En su lista de absurdos, por cierto, inscribe a toda Pfuente de placer, no el dinero solo es visto como codiciable… 
Qohelet ve al ser humano perdido y extraviado. El ser humano no aporta nada nuevo. Pero veamos a Qohelet nosotros. Es un libro de poético, es literatura, tiene una belleza y un encanto. Pero cuestionemos ¿Qohelet está en la línea de la denuncia, como los profetas o sólo es poesía fatalista? 
Me explico: Qohelet dice “¿no te asombres” invitando a la resignación? o, como texto inspirado por Dios nos plantea un panorama social de opresión y tenemos que decirnos a la mexicana “ni modo”, resígnate y deja que las aguas sigan su cauce? 
Amplío el panorama, sin llegar a Amós. Veamos más poesía con Isaías. Como profeta y poeta, él dice, como literatura de belleza, en un marco estético, qué deberían hacer los líderes y qué hacen, completando el marco dado por Qohelet. 
Isaías 56:9-12 (DHH) 9Vengan, fieras salvajes; vengan, animales del bosque, a devorar el rebaño; 10porque los guardianes de mi pueblo están ciegos, no se dan cuenta de nada. Todos ellos son perros mudos, que no pueden ladrar; se pasan la vida echados y soñando; les encanta dormir. 11Son perros hambrientos que nunca se llenan, son pastores que no entienden nada; cada uno sigue su propio camino, solo busca sus propios intereses. 12Dicen: «Vamos a buscar vino y bebidas fuertes para emborracharnos. Y hagamos mañana lo mismo que hoy, o mucho más aún.»
Por cierto, perros, aquí, es un lenguaje figurado que engalana, adorna y es una virtud para un líder del pueblo. No es un concepto denigrante, como en las naciones latinas. 
Aquí, el perro que ladra es un líder que denuncia, que no calla ante las injusticias, que se convierte en voz del desvalido y en un denunciante de injusticias. 
Aquí, ojalá muchos líderes fuésemos perros de Dios, porque sería como seguir el consejo que al rey le da su mamá en el libro de Proverbios: Proverbios 31:8-9 (DHH) 8Levanta la voz por los que no tienen voz; ¡defiende a los indefensos! 9Levanta la voz, y hazles justicia; ¡defiende a los pobres y a los humildes!
QOHELET Y LA DESOLACIÓN.
Qohelet nos da un panorama, de una realidad sumida y dominada por el absurdo y el hartazgo existencial. La vida se hace pesada, insostenible, no hay razón en vivir para la codicia, no tenemos por qué esperar que el ser humano sea mejor… ¡porque no lo será!
¿Entonces qué esperar para el futuro? Y regresamos al enfoque del reino de los cielos en el marco de La Escritura. El Señor Jesús, es cuestionado por Pilato: Juan 18:33-36 (DHH) —¿Eres tú el Rey de los judíos? …Los de tu nación y los jefes de los sacerdotes son los que te han entregado a mí. ¿Qué has hecho? Jesús le contestó: —Mi reino no es de este mundo. Si lo fuera, tendría gente a mi servicio que pelearía para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi reino no es de aquí.
El reino de los cielos, de acuerdo con Pablo, no es material. No consiste en comida y bebida, no es monetario, ni corporal. 
Pero incluye todo lo material. Todo lo material, en el reino de los cielos, ha de vivirse con la naturaleza de la nueva creación. 
 Jesús es el QOHELET de la nueva asamblea, su iglesia. Y su reino, que ha venido con él, tiene ciudadanos reconocidos porque son sus discípulos. 
Sus discípulos luchan contra las fuerzas opositoras a Dios, el pecado, la muerte, el mundo,  y Satanás. 
Juntas, las fuerzas enemigas de Dios están presentes en toda área y categoría humana. La familia (esposos, hijos y hermanos y demás parientes), sociedad (gente e instituciones policíacas, médicas, políticas, financieras, académicas) y religiosas (líderes y comunidades). 
La manifestación de la presencia satánica y de pecado se ven en una corrupción poderosa, avasallante, abrumadora… más visible es en las categorías políticas y empresariales, lo mismo que en las educativas. Pero las políticas se llevan el premio mayor. 
A este mundo le predicamos, a ellos se les dirige el mensaje del evangelio: Cristo murió por nuestros pecados, y su muerte es efectiva para nosotros sólo si reconocemos que murió en representación nuestra. No aplica para quien no reconoce la muerte redentora de Cristo en la cruz en su favor. 
El reino de Cristo no es de este mundo. Es espiritual y el problema de este mundo es espiritual, se llama pecado manifestado en la rebeldía contra Dios y su Ungido. 
La solución al pecado no es de categoría humana. No hay fuerza humana capaz de vencer al pecado ni a Satanás. Al contrario, toda persona que reconoce a Cristo como su salvador personal vive  esclavizado por el pecado, y su señor es Satanás. 
Fuera de Cristo no hay solución al pecado. Por eso el mensaje del evangelio es arrepentirse, volverse al Señor, seguir a Cristo, reconocerlo como el remedio de Dios para la vida personal y, con el arrepentimiento, seguir a Cristo en lealtad. 
Arrepentirse significa: cambiar el enfoque de la vida, la dirección y la centralidad de la motivación para vivir. 
Se vuelve uno traidor al arrepentirse y volverse a Cristo. Te vuelves traidor a tus convicciones, a tus valores, a tus placeres, a tu codicia, y los abandonas. 
Al arrepentirte y volverte al Señor, te haces uno de sus seguidores. Así empiezas una vida de discípulo, distinguida por seguirlo todos los días. 
Eso no te garantiza una vida de felicidad, ni de alegría permanente. Los predicadores de un falso evangelio te dirán que tendrás justo lo que el mundo secularizado y gobernado por el diablo predican: la adoración al dinero, la búsqueda del poder, el éxito social, financiero, académico y político, sumado a un sinfín de placeres. 
Los predicadores del falso evangelio están definidos por Eclesiastés como los dominados por el absurdo, por el soplo, por el vacío, la temporalidad hueca y la no permanencia. 
Justo por eso, porque no se puede retener la vida del placer, en eso radican las adicciones, en querer más, en codiciar más, por lo impermanente.  
Por el contrario, el arrepentimiento te da una vida de paz. El éxito, en esta categoría de vida se mide por hacer la voluntad de Dios, no por los estándares materialistas del mundo. 
Seguir a Cristo te aleja de la búsqueda del placer carnal y del poder financiero o político o cualquier otro tipo de poder. Todo poder seduce y corrompe. Mientras más poder se tiene, más corrupto se vuelve la persona. 
El reino de Cristo es espiritual, no material. Este Cristo, el Qohelet de Dios nos dice hoy otra vez: “toma tu cruz y sígueme”. 
Seguirlo, escucharlo, mientras se escudriña su Palabra, darán el fruto de la sabiduría para vivir en la ética, el sacrificio, y el compromiso con el prójimo, con la sociedad, con el mundo, teniendo sobre todo, la meta de leudar el mundo con el evangelio de este Señor, Rey de reyes y Señor de señores. 

ECLESIASTÉS 6 (DHH)
1En este mundo hay otro mal muy común entre los hombres, según he podido ver: 2Dios les da a algunos abundantes riquezas y esplendor, y nunca les falta nada de lo que desean; pero no les permite gozar de todo ello, sino que otros lo disfrutan. ¡Esto es también una ilusión vana y realmente lamentable! 3Un hombre puede tener cien hijos y vivir muchos años; pero por mucho que viva, si no disfruta completamente de lo bueno, y si ni siquiera recibe sepultura, yo sostengo que un niño abortado vale más que ese hombre. 4Pues aunque ese niño se pierda en la nada, en la oscuridad, donde su nombre quedará ignorado, 5y aunque no llegue a ver el sol ni a saber nada, al menos habrá tenido más descanso que aquel hombre, 6el cual podría haber vivido dos mil años y, sin embargo, no disfrutar de sus bienes. Y al fin de cuentas, ¡todos van al mismo lugar!
CONTENTAMIENTO.
La vida no consiste en abundancia material, en la visión del Eclesiastés, sino en la calidad de vida en el momento. Saber vivir es estar consciente de qué tienes, qué has recibido, y cómo lo quieres vivir. 
Es esencial, en el cómo vivir, la actitud. Puedes tener de todo, y a fin de cuentas tu vida podría ser definida en una sola palabra: frustración. 
Para quien no sabe vivir, para quien no tiene contentamiento, no importa cuánto alimente su codicia insaciable de poder y placer, para él no habrá contentamiento. Sólo frustración, impotencia, ira, violencia, destrucción manifestada contra sí mismo y otros. 
Vida abundante, sólo en Cristo. Él dijo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. Y como dice La Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Hablamos de la vida que él da, reiterada por él mismo en otro pasaje, cuando dijo: Yo soy el buen pastor, el buen pastor su vida da por las ovejas. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia. 
No confundamos la vida abundante con abundancia material o con una agenda cargadísima, con una gran lista de compromisos por llenar cada día, con citas con personajes destacados de la sociedad. 
Vida abundante, en Cristo, pensémosla como tener la oferta de Dios de la gracia, el perdón de nuestros pecados, la redención y la libertad, así como la reconciliación con Dios. 
 Sumemos a ello que ahora la vida de quien recibe vida abundante tiene otro distintivo: ama a Dios con todo su corazón, alma y entendimiento, y a su prójimo también. 
A la luz de la vida abundante, del contentamiento y de disfrutar lo concedido por Dios, quien no disfruta de las bondades de Dios, no es mejor que un abortivo. 
Por lo menos el abortivo, si no vio la luz, no la vio ni vivió frustrado, como éste que no sabe ni vivir ni comer, ni ser dichoso. 
Por eso, saber vivir, a la luz del pesimismo de qohelet, en vez de la abundancia, tiene que ver con Cristo. 
El apóstol Pablo le escribió a Timoteo: “Y desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación que es en Cristo Jesús Señor Nuestro”, y qohelet es parte de esas Sagradas Escrituras. 
LA VIDA ES SUEÑO
Pedro Calderón de la Barca escribió una obra en la que se plantea cómo confirmar que lo que uno vive es realidad. En su obra también plantea la necesidad de llegar a confirmar la identidad personal. 
Uno se puede plantear preguntas como: ¿Cómo sé que existo? ¿Cómo compruebo que lo que vivo no es una ilusión? ¿Cómo sé que no soy yo mismo una persona real, en un mundo real? ¿Cómo puedo comprobar que existo? 
René Descartes lo planteó de otro modo: Cogito, ergo sum. Se suele traducir así: “Pienso, luego existo”. Yo planteo una traducción distinta: “Si pienso y dudo de mí, mi propia duda confirmo que existo”. O “Pienso, entonces existo”. Traducir “Pienso, luego existo”, para algunos significa una secuencia: 1 pienso, después existo, porque la palabra “luego” la conciben como una secuencia, no como una palabra de enlace lógico. 
La adquisición del conocimiento es fundamental para ser maduros. Con todo lo que implica madurar, saber amar a Dios y al prójimo, tener prioridades de acuerdo con la voluntad de Dios…
Qohelet habla al respecto: 
7El hombre trabaja y trabaja para comer, pero nunca queda satisfecho. 8¿Qué tiene el sabio que no tenga el necio, a no ser sus conocimientos para hacerle frente a la vida? 9Vale más lo que uno ve que lo que se imagina. Pero también esto es vana ilusión, es querer atrapar el viento. 10Lo que ahora existe, hace mucho que recibió su nombre, y se sabe cuál es. Nadie puede luchar con quien es más poderoso que él. 11Una cosa es cierta: donde abundan las palabras, abundan los disparates; y nada se gana con eso. 12De hecho, nadie sabe lo que es mejor para el hombre durante los contados días de esta vana ilusión que es su vida. Sus días pasarán como una sombra, ¿y quién podrá decirle lo que ha de ocurrir en este mundo después de su muerte?
En este pasaje es central el libro de Génesis. Qohelet habla de la realidad heredada por Adán. Él le puso nombre a todo lo conocido. 
Nombrar la realidad nos ubica en la realidad. Altera la descripción de la realidad y entonces vivirás con una mente torcida, que pervierte la realidad de muchas maneras. 
Quien altera la realidad vive perversiones, se enreda en las relaciones y vive en un perenne conflicto, porque alterar la realidad pervierte la verdad. 
Verdad y realidad van de la mano, son lo mismo, la creación de Dios. 
Otro tema aquí es la lucha contra alguien más fuerte. En nuestro contexto histórico uno podría ver una lucha entre poderes: sociedad civil (y no toda, pero sí millones), contra el poder presidencial. 
Aclaro, qohelet es un libro espiritual que define la realidad como lo que es, creación de Dios, absurdo del hombre con su temporalidad, y la eternidad de Dios. 
Cuando Qohelet dice Nadie puede luchar con quien es más fuerte que él, más poderoso, nos lleva al encuentro entre Jacob y el Ángel de Jehová. 
Dicho de otra manera, a menos que el hombre reconozca su pequeñez, su naturaleza diminuta ante el Eterno, no dejará de vivir en el reino del absurdo. 
Pero encontrarse con un poderoso, el único y verdadero poderoso, el Ungido de Dios, traerá en la vida de cada persona un cambio de bendición para su vida, su familia, su vecindario, su estado, su país y su nación. 
Venir al encuentro del Todopoderoso es el único fundamento firme, para siempre, que garantiza la vida abundante, plena, suprema, que nos dará la paz que el hombre necesita, no la paz material, financiera o energética, política, financiera, social o académica. 

El origen y fundamento de cambio está en el Todopoderoso, Jesús, Rey de reyes y Señor de señores, entrégale tu voluntad, tu vida plena, tu destino (que de todos modos depende de él), abandónate en sus brazos, síguelo. Sé sabio, síguelo.

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